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Normalmente se piensa que son las llantas las que cargan el
peso del vehículo, pero en realidad la presión del aire dentro
de ellas es la que soporta todo el peso. Por ello, uno de los
factores más importantes en el cuidado de una llanta es la
presión de inflado. Con la presión correcta, tus llantas
durarán más tiempo, ahorrarán gasolina, y te ayudarán a
prevenir accidentes proporcionando dirección, tracción y
durabilidad confiables.
A simple vista no puedes asegurar que tus llantas están bajas
o desinfladas y los medidores en las gasolineras pueden ser
imprecisos. Por ello, deberás tener tu propio pesador
(manómetro). La presión de la llanta debe verificarse
periódicamente para asegurar que la influencia del tiempo, los
cambios en la temperatura ambiental o una ponchadura pequeña
no causen cambios. La presión recomendada se encuentra en el
manual del usuario de tu vehículo o en la cara de la llanta, y
es llamada presión "fría" de inflado, es decir la presión
antes de que empieces a conducir algunos kilómetros, o antes
de que se eleve la temperatura ambiental o de que el calor del
sol la afecte.
Puesto que el aire es un gas, se expande cuando está caliente
y se contrae cuando está frío. Esto hace que el otoño y los
primeros meses de invierno sean las estaciones más críticas
para verificar las presiones de inflado, ya que los días son
mas cortos, la temperatura ambiental se vuelve más fría y la
presión de inflado de tus llantas disminuye.
La regla dice que por cada 5.55º Centigrados (10° Fahrenheit)
de cambio en la temperatura del aire, la presión de inflado en
tu llanta cambiará cerca de 1 PSI (Presión por Pulgada
Cuadrada) (dicha diferencia será un poco mayor en altas
temperaturas y menor en temperaturas bajas). La diferencia
entre la temperatura promedio de verano e invierno es de
-27.75º Centigrados (-50º Fahrenheit) que resulta en una
"pérdida potencial" de cerca de 5 PSI, suficiente para
sacrificar la dirección, la tracción, y la durabilidad.
Además, la diferencia entre la temperatura de las noches frías
y los días calientes, es de cerca de 11.10º Centigrados (20º
Fahrenheit). Esto significa que después de fijar la presión de
la llanta en la mañana, será casi 2 PSI más alto cuando se
mida por la tarde (si el vehículo se estacionó en la sombra).
El problema se da cuando se fija la presión en pleno calor del
día, ya que las presiones "frías” estarán 2 PSI por debajo a
la mañana siguiente.
Si el vehículo se estaciona bajo el sol, el calor aumentará la
presión de forma artificial y temporal.
Tomando en cuenta las consideraciones anteriores, podemos
decir que las condiciones en las cuales se fija la presión de
la llanta son tan importantes como el hecho mismo de fijar
dicha presión. Por lo que deberás poner especial atención a
las condiciones a las que sometes a tus llantas.
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